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| FIAT 500 |
| Su atractiva estética retro ha provocado enorme expectación en toda Europa. |
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 | El precioso habitáculo del 500 combina el estilo retro con las nuevas tecnologías, con una excelente calidad de materiales y terminación y múltiples posibilidades de personalización. | Pocas veces un coche ha causado tanta espectación antes de su lanzamiento como lo ha hecho este pequeño italiano. Los pedidos en firme se acumulaban en los concesionarios desde el mismo momento en que se mostraron las fotografías del modelo definitivo. El anuncio de su comercialización provocó que las unidades disponibles se agotaran en pocas horas en todos los países y las listas de espera empiezan a ’engordar· creando una auténtica ’fiebre 500·.
La fórmula es sencilla pero el éxito está en su perfecta realización. Los técnicos de Fiat han tomado la plataforma del Panda y la han vestido con la imagen del antiguo 500 lanzado en 1957. Su extraordinario diseño y el exquisito cuidado de cada detalle para que recordara al modelo original han dado como resultado un coche único que enamora a simple vista.
A medida
El diseño ha sacrificado en cierta forma la función y el 500 no resulta tan aprovechable como el Panda. Las plazas delanteras son correctas y el espacio longitudinal de las traseras también, teniendo en cuenta que mide poco más de 3,5 metros, pero la forma del techo y la caída del portón limita la altura disponible para los pasajeros de atrás, por lo que aquéllos que superen el 1,75 de estatura tocarán con el techo. El maletero tampoco es amplio, pero suficiente para un uso como vehículo urbano o con sólo dos plazas.
Pero lo divertido que ofrece su interior de aire retro son las inmensas posibilidades de personalización a base de elgir entre tres posibles colores de volante, el salpicadero en el mismo tono que la carrocería y la gran cantidad de tapicerías y detalles de equipamiento, pues hasta las carcasas del mando a distancia se pueden personalizar.
La gama se compone, de momento y hasta la llegada del deportivo Abarth, de tres motores. El veterano 1.2 es el más indicado para los que van a hacer un uso enimentemente ciudadano; el 1.4 ya ofrece unas prestaciones casi deportivas, pero el más divertido es el eficaz y siempre sorprendente 1.3 turbodiésel. Los dos de gasolina pueden llevar el cambio robotizado Dualogic, opcional y muy cómodo en ciudad.
La eficaz plataforma del Panda y el compacto tamaño del 500 lo convierten en un coche extraordinariamente ágil; su dirección asistida con dos programas de funcionamiento facilita las maniobras de aparcamiento. Pero el 500 no es un coche sólo de ciudad pues a pesar de su tamaño puede realizar viajes sin problemas. Su equipo de seguridad incluye de serie siete airbags y el control de estabilidad con el motor más potente, además de haber conseguido cinco estrellas EuroNCAP. |
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